viernes, 27 de mayo de 2011

Mi confrontación con la docencia


La primera vez que impartí clases, fue en la facultad de odontología, la materia de Odontopediatría Clínica, supliendo al titular de la misma, me llamaron con poca anticipación y de repente, ya estaba en la clínica con mis alumnos.
No fue difícil,  pues solamente tenía que supervisar el trabajo que realizaban en sus pacientes, realmente ya sabían lo que hacían. 
Al siguiente día, ya estábamos en el salón de clase y ahí  les expliqué cómo se hacen los dobleces en alambres ortodónticos, después ellos procedieron a realizar la práctica.
Todo esto no me fue difícil explicarlo al grupo pues son las actividades diarias en mi consultorio. 
Cuando inicié mi docencia en cuarto semestre de  Bachillerato en el Ilustre Instituto Veracruzano, empecé a sufrir, el primer día me presenté, pasé lista para conocerlos y después les pedí que fueran presentándose uno por uno, que me dijeran su nombre y qué les gustaría estudiar cuando terminaran el bachillerato, para que fueran pensando el área que escogerían al terminar el semestre, y darme cuenta a quienes les interesaba más mi materia (Biología).
Les dije cuál era el primer tema a tratar, les hablé brevemente sobre él  y les pedí que investigaran más sobre el tema.
Al otro día les expliqué el contenido del tema, les enseñé imágenes y les puse ejemplos, al final les hice preguntas sobre lo que les había explicado. El problema fue que me dí cuenta que no se concentran cuando uno les habla, algunos dormían y otros hablaban. Me pasé la clase regañando al grupo.
Entonces intenté de otra forma, los dividí en equipos y les repartí los temas  para que los fueran preparando con tiempo y expusieran. Cada semana un equipo expuso un tema y los demás alumnos tenían que estudiar el tema que se iba a exponer y al final de la semana les preguntaba sobre él.
Me dí cuenta que de esta forma no todos estudiaban, entonces el siguiente Semestre les pedí que investigaran un tema y al día siguiente, después de pasar lista, empecé por nombrar al azar a algún alumno para que me entregara su investigación, no tenían que hacerlo a máquina ni de ninguna forma especial, sólo en su libreta. Pasó el primero y me entregó su libreta, cuando le pregunté que investigó, no supo decirme nada, y  así todo el grupo, fueron contados los alumnos que lograron hablar. Después de revisar la investigación de todos, procedí a explicarles el tema, la idea era explicar sólo los puntos que no quedaran claros, pero como ninguno supo qué escribió, tuve que explicar todo.
Les dije que estudiaran la investigación y lo que habíamos visto en clase para preguntarles al día siguiente.
Ésta ultima forma, es la que mas me ha funcionado para que estudien un poco, en sexto semestre es donde he notado que todos estudian, que ya les interesa aprender, o tener buena calificación, en cuarto y quinto no sé que hacer para interesarlos, les encargo maquetas, dibujos, les muestro videos, y de ninguna manera logro hacerlos estudiar.
Inicié la especialidad en Competencias Docentes con el entusiasmo por aprender estrategias para estimular a mis estudiantes, y gratamente me he dado cuenta que además de aprender estrategias didácticas, he aprendido a ver mis fallas y corregirlas.
Antes del curso mis alumnos tabajaban en equipo, pero yo no sabía realmente cómo calificarlos, no les proporcionaba la información correcta sobre la rúbrica de evaluación y esto se reflejaba en trabajos deficientes, en esta especialidad me di cuenta de lo valiosa que es la evaluación y aprendí diferentes estrategias que ahora me han ayudado. 
No sabía planear, creía que con medir o calcular tiempos con temas era suficiente, ahora sé cómo planear mi estraegia y la evaluación desde el principio, y que los alumnos pueden tomar parte en esa planeación, así como deben estar enterados de la forma en que se realizarán las competencias del curso y la evaluación.
Entiendo lo valioso que es tener más comunicación y acercamiento con los estudiantes, esto me ha permitido estimularlos a estudiar y aprender, además de conocerlos y saber qué les interesa. Ahora son participativos en clase, ya tenemos clases con retroalimentación y lluvia de ideas, se interesan en los temas e investigan. Todavía falta que se interesen en buscar en diferentes fuentes, pues no todos lo hacen.
Nunca había trabajado por proyectos, ahora he iniciado con algunos, veo entusiamados a mis estudiantes y ya se acercan  a mí para solicitar orientación, esto me da gusto pues creo que ya me tienen confianza.
Me falta mucho por aprender pero al poner en práctica algunas estrategias aprendidas en este curso, me doy cuenta que poco a poco lograré superarme para el bien de mis estudiantes, pues me interesa mucho que sean personas competentes en el mundo actual, que tengas las heramientas necesarias para resolver problemas y mejorar nuestro país.

1 comentario:

  1. Hola Norma Angélica, te felicito en primer lugar por haberte iniciado en la docencia, una tarea loable, no sé si bien recompensada, pero sí con una gran responsabilidad, en segundo el logró de tu blog, creo que es el primero, pero lo hiciste muy bien, y tercero por la sencillez con que explicas tu aventura de ser maestra de grupo, te mando un fuerte abrazo, Juan CArlos Alvarez Saraos

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